Venezuela: suman 6 mil 461 rescatados de entre los escombros
Caracas.- A una semana del doble terremoto que golpeó el litoral central de Venezuela, el panorama es una carrera contra el reloj y la indignación. Mientras las operaciones de rescate entran en una fase crítica, el balance oficial ya suma 2,295 fallecidos, 11,267 heridos y más de 12,800 damnificados. Aunque las autoridades reportan el rescate de 6,461 personas, la respuesta inicial del Estado se encuentra bajo el escrutinio público y de los propios equipos de emergencia.
“Los primeros dos días trabajamos a puro pulmón y oído”, relató el bombero Carlos Vielma al describir las tareas de remoción en zonas colapsadas. “No teníamos la tecnología que llegó después, pero sabíamos que cada minuto costaba una vida”. En el terreno, la percepción de abandono institucional es persistente. Alexander Delgado, un voluntario de la comunidad, fue tajante ante medios internacionales: “Tú ves acá pura gente de la comunidad, los bomberos y los Topos [el equipo mexicano], pero aquí tú no observas al Estado como tal”.
Frente a las críticas, el oficialismo ha intentado mostrar control de la crisis. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que de las más de 17,000 personas atendidas en centros de salud, cerca de 14,000 ya recibieron el alta. Por su parte, la vicepresidenta —y presidenta encargada— Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional: “Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos”, declaró, tras anunciar el despliegue de 6,400 médicos y brigadas de la Misión Médica Cubana para contener el colapso sanitario.
Sin embargo, en los hospitales de Caracas la presión ya no es solo quirúrgica, sino epidemiológica. “Ya pasamos el periodo de los traumas complejos; ahora el peligro son las infecciones en pacientes lesionados”, advirtió el doctor Eugenio Cova, del Hospital José Gregorio Hernández. A la saturación de las salas se suma el desabasto crítico de fármacos específicos. “Del resto de los insumos estamos bien, pero necesitamos con urgencia medicamentos para las infecciones”, alertó la pediatra Lorena Acuña.
La magnitud de la tragedia ha movilizado un masivo operativo internacional, no exento de tensiones políticas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) solicitó de urgencia un fondo de 24 millones de dólares para la recuperación temprana. En paralelo, el Comando Sur de Estados Unidos desplegó a más de 900 efectivos en La Guaira para la entrega de suministros humanitarios, un movimiento que obligó al gobierno venezolano a negar públicamente cualquier tipo de “injerencia” o pérdida de control en la infraestructura portuaria. “No se habla de quedarnos; hacemos esto y nos vamos cuando terminemos”, aclaró el general estadounidense Francis Donovan, intentando disipar los roces diplomáticos en medio de la emergencia.
Venezuela: suman 6 mil 461 rescatados de entre los escombros
Caracas.- A una semana del doble terremoto que golpeó el litoral central de Venezuela, el panorama es una carrera contra el reloj y la indignación. Mientras las operaciones de rescate entran en una fase crítica, el balance oficial ya suma 2,295 fallecidos, 11,267 heridos y más de 12,800 damnificados. Aunque las autoridades reportan el rescate de 6,461 personas, la respuesta inicial del Estado se encuentra bajo el escrutinio público y de los propios equipos de emergencia.
“Los primeros dos días trabajamos a puro pulmón y oído”, relató el bombero Carlos Vielma al describir las tareas de remoción en zonas colapsadas. “No teníamos la tecnología que llegó después, pero sabíamos que cada minuto costaba una vida”. En el terreno, la percepción de abandono institucional es persistente. Alexander Delgado, un voluntario de la comunidad, fue tajante ante medios internacionales: “Tú ves acá pura gente de la comunidad, los bomberos y los Topos [el equipo mexicano], pero aquí tú no observas al Estado como tal”.
Frente a las críticas, el oficialismo ha intentado mostrar control de la crisis. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que de las más de 17,000 personas atendidas en centros de salud, cerca de 14,000 ya recibieron el alta. Por su parte, la vicepresidenta —y presidenta encargada— Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional: “Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos”, declaró, tras anunciar el despliegue de 6,400 médicos y brigadas de la Misión Médica Cubana para contener el colapso sanitario.
Sin embargo, en los hospitales de Caracas la presión ya no es solo quirúrgica, sino epidemiológica. “Ya pasamos el periodo de los traumas complejos; ahora el peligro son las infecciones en pacientes lesionados”, advirtió el doctor Eugenio Cova, del Hospital José Gregorio Hernández. A la saturación de las salas se suma el desabasto crítico de fármacos específicos. “Del resto de los insumos estamos bien, pero necesitamos con urgencia medicamentos para las infecciones”, alertó la pediatra Lorena Acuña.
La magnitud de la tragedia ha movilizado un masivo operativo internacional, no exento de tensiones políticas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) solicitó de urgencia un fondo de 24 millones de dólares para la recuperación temprana. En paralelo, el Comando Sur de Estados Unidos desplegó a más de 900 efectivos en La Guaira para la entrega de suministros humanitarios, un movimiento que obligó al gobierno venezolano a negar públicamente cualquier tipo de “injerencia” o pérdida de control en la infraestructura portuaria. “No se habla de quedarnos; hacemos esto y nos vamos cuando terminemos”, aclaró el general estadounidense Francis Donovan, intentando disipar los roces diplomáticos en medio de la emergencia.