Concluye primera ronda de revisión del T-MEC con avances positivos, afirma Marcelo Ebrard
Ciudad de México – La primera ronda formal de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) concluyó con un balance positivo, de acuerdo con la Secretaría de Economía de México y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El proceso, considerado clave para el futuro de la integración económica de América del Norte, dejó avances en diversos temas estratégicos, aunque también evidenció algunos puntos de discusión que serán abordados en las siguientes etapas de negociación.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que las conversaciones se desarrollaron en un ambiente de diálogo franco, cordial y constructivo, lo que permitió a los equipos técnicos de ambos países avanzar de manera ordenada en una agenda enfocada en fortalecer la competitividad regional.
El funcionario señaló que durante los encuentros se analizaron asuntos fundamentales para las cadenas productivas de América del Norte, entre ellos las reglas de origen, el sector automotriz, la industria del acero y el aluminio, así como mecanismos para enfrentar la creciente competencia económica proveniente de Asia.
Uno de los temas más relevantes de la mesa de trabajo fue la discusión sobre las reglas de origen en la industria automotriz.
Estados Unidos planteó la posibilidad de elevar los requisitos de contenido estadounidense en los vehículos fabricados dentro de la región, una propuesta que ha generado debate debido a sus posibles implicaciones para las cadenas de suministro integradas entre los tres socios comerciales.
Actualmente, el T-MEC exige un contenido regional mínimo del 75 por ciento para acceder a beneficios arancelarios, pero la propuesta estadounidense busca que una parte significativa de ese porcentaje provenga específicamente de su territorio.
Pese a estas diferencias, ambas delegaciones coincidieron en la importancia de preservar la integración económica de América del Norte y continuar fortaleciendo la cooperación comercial.
Las autoridades mexicanas subrayaron que el objetivo central es mantener la competitividad regional, impulsar la inversión y proteger los empleos vinculados a las exportaciones y a la manufactura.
Ebrard confirmó que la segunda ronda de conversaciones se llevará a cabo los días 16 y 17 de junio en Washington, mientras que un nuevo encuentro está programado para el 20 de julio en México.
La revisión del T-MEC representa uno de los procesos económicos más importantes para la región en 2026, ya que definirá el rumbo del acuerdo comercial que regula intercambios por más de un billón de dólares anuales entre México, Estados Unidos y Canadá.
Concluye primera ronda de revisión del T-MEC con avances positivos, afirma Marcelo Ebrard
Ciudad de México – La primera ronda formal de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) concluyó con un balance positivo, de acuerdo con la Secretaría de Economía de México y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El proceso, considerado clave para el futuro de la integración económica de América del Norte, dejó avances en diversos temas estratégicos, aunque también evidenció algunos puntos de discusión que serán abordados en las siguientes etapas de negociación.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que las conversaciones se desarrollaron en un ambiente de diálogo franco, cordial y constructivo, lo que permitió a los equipos técnicos de ambos países avanzar de manera ordenada en una agenda enfocada en fortalecer la competitividad regional.
El funcionario señaló que durante los encuentros se analizaron asuntos fundamentales para las cadenas productivas de América del Norte, entre ellos las reglas de origen, el sector automotriz, la industria del acero y el aluminio, así como mecanismos para enfrentar la creciente competencia económica proveniente de Asia.
Uno de los temas más relevantes de la mesa de trabajo fue la discusión sobre las reglas de origen en la industria automotriz.
Estados Unidos planteó la posibilidad de elevar los requisitos de contenido estadounidense en los vehículos fabricados dentro de la región, una propuesta que ha generado debate debido a sus posibles implicaciones para las cadenas de suministro integradas entre los tres socios comerciales.
Actualmente, el T-MEC exige un contenido regional mínimo del 75 por ciento para acceder a beneficios arancelarios, pero la propuesta estadounidense busca que una parte significativa de ese porcentaje provenga específicamente de su territorio.
Pese a estas diferencias, ambas delegaciones coincidieron en la importancia de preservar la integración económica de América del Norte y continuar fortaleciendo la cooperación comercial.
Las autoridades mexicanas subrayaron que el objetivo central es mantener la competitividad regional, impulsar la inversión y proteger los empleos vinculados a las exportaciones y a la manufactura.
Ebrard confirmó que la segunda ronda de conversaciones se llevará a cabo los días 16 y 17 de junio en Washington, mientras que un nuevo encuentro está programado para el 20 de julio en México.
La revisión del T-MEC representa uno de los procesos económicos más importantes para la región en 2026, ya que definirá el rumbo del acuerdo comercial que regula intercambios por más de un billón de dólares anuales entre México, Estados Unidos y Canadá.