Terremoto en Colombia deja 273 muertos y 367 desaparecidos a tres días del desastre
Bogotá.- A tres días del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó cinco departamentos de Colombia, las autoridades reportan 273 muertos, 367 personas desaparecidas y cerca de 4 mil heridos, mientras continúan las labores de rescate y aumenta el balance de viviendas, escuelas y hospitales afectados.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que 12 mil 584 viviendas quedaron destruidas, además de 172 edificios colapsados, mil 187 centros educativos y 216 instalaciones de salud dañadas. Los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de personas entre los escombros, aunque con el paso de las horas disminuyen las posibilidades de localizar sobrevivientes.
Medicina Legal ha recibido 250 cadáveres; de ellos, 227 fueron identificados y 189 entregados a sus familiares. El número de desaparecidos también fue actualizado: pasó de 497 reportados inicialmente por el presidente Abelardo De la Espriella a 367.
La emergencia se concentra en ciudades como Cali, Pereira y Quibdó, pero los reportes procedentes de municipios pequeños y medianos de los cinco departamentos afectados muestran daños materiales de gran magnitud, pese a que en varios de esos lugares el número de víctimas mortales es menor.
La respuesta ciudadana se ha extendido mediante centros de acopio y campañas de donación difundidas por redes sociales. El gobierno creó además el denominado “Fondo Milagro” para recibir y canalizar recursos provenientes de Colombia y del extranjero. El sector empresarial anunció una aportación de 10 mil millones de pesos, alrededor de 3 millones de dólares, al fondo, administrado por Ana Lucía Pineda, esposa del mandatario.
El desastre también abrió un debate sobre las consecuencias económicas de la reconstrucción. Analistas independientes calculan que las pérdidas podrían representar hasta 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), con repercusiones en sectores como comercio, empleo, vivienda, transporte, agricultura y seguridad alimentaria.
La discusión financiera alcanzó al gobierno después de que Mauricio Pava, exdirector de la UNGRD, informara al expresidente Gustavo Petro que se preparaba un decreto de emergencia económica para modificar las fuentes de financiamiento. Según Pava: “Van a sacar un decreto de emergencia económica para modificar las fuentes financieras, sobrendeudando el país y obligando a todos los colombianos a sumarnos estos gastos, con graves impactos económicos”.
Petro cuestionó esa posibilidad y escribió en X: “(La deuda recaerá) sobre toda la población colombiana. Se acerca la insostenibilidad de la deuda, que la encarecerá aún más si el Banco de la República no baja la tasa de interés y si los ricos de Colombia no se meten la mano al bolsillo para devolver lo que el pueblo trabajador les entregó en subsidio”.
El exmandatario también criticó a los sectores de mayores ingresos y señaló: “Ahora que ven sufrir al pueblo trabajador, miran para otro lado, ricos apátridas y sin alma. Ya veo a (Donald) Trump preparando un gran crédito del FMI (Fondo Monetario Internacional) para salvar al Estado colombiano del default”.
Mientras la emergencia continúa, De la Espriella trasladó temporalmente su despacho de Barranquilla a Bogotá, donde trabaja desde el Palacio de San Carlos. La coordinación de las acciones frente al desastre quedó en manos del vicepresidente José Manuel Restrepo y del ministro del Interior, Rodrigo Lara.
El país enfrenta además la previsión de otro escenario adverso: el Fenómeno del Niño, cuya mayor intensidad se espera entre noviembre de 2026 y marzo de 2027.
Terremoto en Colombia deja 273 muertos y 367 desaparecidos a tres días del desastre
Bogotá.- A tres días del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó cinco departamentos de Colombia, las autoridades reportan 273 muertos, 367 personas desaparecidas y cerca de 4 mil heridos, mientras continúan las labores de rescate y aumenta el balance de viviendas, escuelas y hospitales afectados.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que 12 mil 584 viviendas quedaron destruidas, además de 172 edificios colapsados, mil 187 centros educativos y 216 instalaciones de salud dañadas. Los equipos de emergencia mantienen la búsqueda de personas entre los escombros, aunque con el paso de las horas disminuyen las posibilidades de localizar sobrevivientes.
Medicina Legal ha recibido 250 cadáveres; de ellos, 227 fueron identificados y 189 entregados a sus familiares. El número de desaparecidos también fue actualizado: pasó de 497 reportados inicialmente por el presidente Abelardo De la Espriella a 367.
La emergencia se concentra en ciudades como Cali, Pereira y Quibdó, pero los reportes procedentes de municipios pequeños y medianos de los cinco departamentos afectados muestran daños materiales de gran magnitud, pese a que en varios de esos lugares el número de víctimas mortales es menor.
La respuesta ciudadana se ha extendido mediante centros de acopio y campañas de donación difundidas por redes sociales. El gobierno creó además el denominado “Fondo Milagro” para recibir y canalizar recursos provenientes de Colombia y del extranjero. El sector empresarial anunció una aportación de 10 mil millones de pesos, alrededor de 3 millones de dólares, al fondo, administrado por Ana Lucía Pineda, esposa del mandatario.
El desastre también abrió un debate sobre las consecuencias económicas de la reconstrucción. Analistas independientes calculan que las pérdidas podrían representar hasta 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), con repercusiones en sectores como comercio, empleo, vivienda, transporte, agricultura y seguridad alimentaria.
La discusión financiera alcanzó al gobierno después de que Mauricio Pava, exdirector de la UNGRD, informara al expresidente Gustavo Petro que se preparaba un decreto de emergencia económica para modificar las fuentes de financiamiento. Según Pava: “Van a sacar un decreto de emergencia económica para modificar las fuentes financieras, sobrendeudando el país y obligando a todos los colombianos a sumarnos estos gastos, con graves impactos económicos”.
Petro cuestionó esa posibilidad y escribió en X: “(La deuda recaerá) sobre toda la población colombiana. Se acerca la insostenibilidad de la deuda, que la encarecerá aún más si el Banco de la República no baja la tasa de interés y si los ricos de Colombia no se meten la mano al bolsillo para devolver lo que el pueblo trabajador les entregó en subsidio”.
El exmandatario también criticó a los sectores de mayores ingresos y señaló: “Ahora que ven sufrir al pueblo trabajador, miran para otro lado, ricos apátridas y sin alma. Ya veo a (Donald) Trump preparando un gran crédito del FMI (Fondo Monetario Internacional) para salvar al Estado colombiano del default”.
Mientras la emergencia continúa, De la Espriella trasladó temporalmente su despacho de Barranquilla a Bogotá, donde trabaja desde el Palacio de San Carlos. La coordinación de las acciones frente al desastre quedó en manos del vicepresidente José Manuel Restrepo y del ministro del Interior, Rodrigo Lara.
El país enfrenta además la previsión de otro escenario adverso: el Fenómeno del Niño, cuya mayor intensidad se espera entre noviembre de 2026 y marzo de 2027.