Se estanca en la Cámara de Representantes el ambicioso plan fiscal de Trump
Washington.— El paquete presupuestal impulsado por el presidente Donald Trump enfrenta un bloqueo en la Cámara de Representantes, al no reunir aún los votos necesarios para su aprobación final. La propuesta ha generado rechazo entre legisladores demócratas y algunos republicanos, quienes advierten que incrementaría significativamente la deuda nacional y beneficiaría desproporcionadamente a los sectores más ricos, a costa de recortes en programas sociales y de salud dirigidos a la población vulnerable.
El proyecto, que seguía en discusión la madrugada de este jueves, busca cumplir con promesas clave de campaña: propone elevar el gasto militar, financiar una ofensiva contra la migración irregular y canalizar 4.5 billones de dólares para extender los recortes fiscales aprobados durante su primer mandato. Sin embargo, también implicaría un aumento de 3.3 billones de dólares en la deuda pública durante la próxima década.
Entre sus medidas, el presupuesto reduce a 1% el impuesto a las remesas, destina 350 mil millones de dólares a defensa y refuerza las acciones migratorias. Plantea invertir 150 mil millones en seguridad fronteriza y deportaciones, incluyendo 46 mil 500 millones para ampliar el muro en la frontera con México, así como infraestructura de vigilancia —cámaras, sensores, iluminación y caminos—.
Además, contempla 32 mil millones para ampliar las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), 7 mil millones para contratar más agentes fronterizos y aduanales, y 3 mil 300 millones para nuevos jueces de inmigración. Otros 45 mil millones se destinarían a la construcción y operación de centros de detención, con la posibilidad de detener indefinidamente a familias migrantes, y 5 mil millones para modernizar instalaciones en la frontera.
Para financiar estas partidas, el Partido Republicano propone recortes al Medicaid y a otros programas sociales. Organismos independientes han advertido que la reforma beneficiaría principalmente a los hogares de mayores ingresos, mientras que unos 17 millones de personas podrían quedar sin seguro médico. Los ajustes en asistencia alimentaria también dejarían sin acceso a cupones a millones de estadounidenses de bajos recursos.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó la iniciativa como una “vergüenza nacional”, al advertir que los recortes a Medicaid pondrían en riesgo la vida de personas que no pueden costear servicios médicos. “Están literalmente arrebatando la comida de la boca de los niños, veteranos y adultos mayores”, sentenció.
Se estanca en la Cámara de Representantes el ambicioso plan fiscal de Trump
Washington.— El paquete presupuestal impulsado por el presidente Donald Trump enfrenta un bloqueo en la Cámara de Representantes, al no reunir aún los votos necesarios para su aprobación final. La propuesta ha generado rechazo entre legisladores demócratas y algunos republicanos, quienes advierten que incrementaría significativamente la deuda nacional y beneficiaría desproporcionadamente a los sectores más ricos, a costa de recortes en programas sociales y de salud dirigidos a la población vulnerable.
El proyecto, que seguía en discusión la madrugada de este jueves, busca cumplir con promesas clave de campaña: propone elevar el gasto militar, financiar una ofensiva contra la migración irregular y canalizar 4.5 billones de dólares para extender los recortes fiscales aprobados durante su primer mandato. Sin embargo, también implicaría un aumento de 3.3 billones de dólares en la deuda pública durante la próxima década.
Entre sus medidas, el presupuesto reduce a 1% el impuesto a las remesas, destina 350 mil millones de dólares a defensa y refuerza las acciones migratorias. Plantea invertir 150 mil millones en seguridad fronteriza y deportaciones, incluyendo 46 mil 500 millones para ampliar el muro en la frontera con México, así como infraestructura de vigilancia —cámaras, sensores, iluminación y caminos—.
Además, contempla 32 mil millones para ampliar las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), 7 mil millones para contratar más agentes fronterizos y aduanales, y 3 mil 300 millones para nuevos jueces de inmigración. Otros 45 mil millones se destinarían a la construcción y operación de centros de detención, con la posibilidad de detener indefinidamente a familias migrantes, y 5 mil millones para modernizar instalaciones en la frontera.
Para financiar estas partidas, el Partido Republicano propone recortes al Medicaid y a otros programas sociales. Organismos independientes han advertido que la reforma beneficiaría principalmente a los hogares de mayores ingresos, mientras que unos 17 millones de personas podrían quedar sin seguro médico. Los ajustes en asistencia alimentaria también dejarían sin acceso a cupones a millones de estadounidenses de bajos recursos.
El líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, calificó la iniciativa como una “vergüenza nacional”, al advertir que los recortes a Medicaid pondrían en riesgo la vida de personas que no pueden costear servicios médicos. “Están literalmente arrebatando la comida de la boca de los niños, veteranos y adultos mayores”, sentenció.