Trump anuncia réplica de cárceles migratorias como la de Florida: “Albergarán a los más peligrosos”, dice
Ochopee, Florida.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este martes un recorrido por el nuevo centro de detención para migrantes ubicado en los humedales de los Everglades, en Florida, al que denominó el “Alcatraz de los caimanes”. En su mensaje, el mandatario señaló que el lugar servirá como modelo para otras instalaciones similares en su plan de expansión carcelaria orientado a acelerar deportaciones.
“Muy pronto estas instalaciones albergarán a algunos de los migrantes más amenazantes, a algunas de las personas más crueles del planeta”, declaró Trump, flanqueado por el gobernador Ron DeSantis, quien anunció el envío de 100 efectivos de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad del recinto.
El centro, edificado en una zona remota rodeada de pantanos, puede alojar hasta 5 mil personas y requerirá un presupuesto estimado de 450 millones de dólares anuales. Durante su visita, Trump bromeó con la posibilidad de enseñar a los detenidos cómo escapar de caimanes y reiteró su intención de deportar incluso a ciudadanos estadounidenses que hayan cometido crímenes violentos.
El proyecto ha sido duramente criticado por activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes acusan al gobierno federal de usar estos centros como herramientas de intimidación contra comunidades migrantes. “Estos lugares representan un negocio lucrativo para empresas privadas y una forma de sembrar miedo”, denunciaron manifestantes que se congregaron a varios kilómetros del complejo con pancartas que decían “No al ICE en los humedales” y “Los caimanes no patrullan el fascismo”.
La artista Rachel Bass, originaria de Cape Coral, expresó que la fauna de la región está del lado de quienes defienden el entorno natural. Las protestas también apuntaron al impacto ambiental de construir en un ecosistema que alberga especies como caimanes, cocodrilos y pitones.
Mientras tanto, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aprovechó el evento para lanzar una acusación sin sustento: aseguró que un migrante acusado de canibalismo intentó autolesionarse durante una deportación, y responsabilizó al expresidente Joe Biden por permitir su ingreso al país.
En contraste, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó la apertura del centro al calificarlo como un “campo de concentración” para migrantes. A través de su cuenta en X, señaló que encerrar a quienes buscan trabajar en Estados Unidos “es encarcelar la riqueza, y entonces lo que viene es la pobreza”.
El complejo se ubica a unos 60 kilómetros de Miami, en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Collier. Para promocionar la inauguración, el Partido Republicano de Florida ha comenzado a vender mercancía con temática de caimanes, incluida ropa y accesorios de campaña.
Trump anuncia réplica de cárceles migratorias como la de Florida: “Albergarán a los más peligrosos”, dice
Ochopee, Florida.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este martes un recorrido por el nuevo centro de detención para migrantes ubicado en los humedales de los Everglades, en Florida, al que denominó el “Alcatraz de los caimanes”. En su mensaje, el mandatario señaló que el lugar servirá como modelo para otras instalaciones similares en su plan de expansión carcelaria orientado a acelerar deportaciones.
“Muy pronto estas instalaciones albergarán a algunos de los migrantes más amenazantes, a algunas de las personas más crueles del planeta”, declaró Trump, flanqueado por el gobernador Ron DeSantis, quien anunció el envío de 100 efectivos de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad del recinto.
El centro, edificado en una zona remota rodeada de pantanos, puede alojar hasta 5 mil personas y requerirá un presupuesto estimado de 450 millones de dólares anuales. Durante su visita, Trump bromeó con la posibilidad de enseñar a los detenidos cómo escapar de caimanes y reiteró su intención de deportar incluso a ciudadanos estadounidenses que hayan cometido crímenes violentos.
El proyecto ha sido duramente criticado por activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes acusan al gobierno federal de usar estos centros como herramientas de intimidación contra comunidades migrantes. “Estos lugares representan un negocio lucrativo para empresas privadas y una forma de sembrar miedo”, denunciaron manifestantes que se congregaron a varios kilómetros del complejo con pancartas que decían “No al ICE en los humedales” y “Los caimanes no patrullan el fascismo”.
La artista Rachel Bass, originaria de Cape Coral, expresó que la fauna de la región está del lado de quienes defienden el entorno natural. Las protestas también apuntaron al impacto ambiental de construir en un ecosistema que alberga especies como caimanes, cocodrilos y pitones.
Mientras tanto, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aprovechó el evento para lanzar una acusación sin sustento: aseguró que un migrante acusado de canibalismo intentó autolesionarse durante una deportación, y responsabilizó al expresidente Joe Biden por permitir su ingreso al país.
En contraste, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó la apertura del centro al calificarlo como un “campo de concentración” para migrantes. A través de su cuenta en X, señaló que encerrar a quienes buscan trabajar en Estados Unidos “es encarcelar la riqueza, y entonces lo que viene es la pobreza”.
El complejo se ubica a unos 60 kilómetros de Miami, en el Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Collier. Para promocionar la inauguración, el Partido Republicano de Florida ha comenzado a vender mercancía con temática de caimanes, incluida ropa y accesorios de campaña.