Deprecia peso mexicano al iniciar diciembre pese a retroceso del dólar
CIUDAD DE MÉXICO.- El peso mexicano registró un arranque de diciembre con ligera inestabilidad financiera, luego de cerrar la primera jornada del mes con una depreciación moderada frente al dólar. De acuerdo con cifras del mercado interbancario, la divisa nacional concluyó el lunes en 18.3103 pesos por unidad, después de haber alcanzado su mejor nivel desde julio de 2024 en la sesión previa. Esta variación, aunque marginal, reflejó el comportamiento mixto de varias monedas emergentes frente al billete verde.
A pesar de que el índice DXY, que monitorea el desempeño del dólar frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocedió 0.06 por ciento hasta ubicarse en 99.35 puntos, el peso mexicano no logró capitalizar esa baja. El debilitamiento de la moneda estadunidense se relacionó con la expectativa generada en los mercados ante la próxima reunión de la Reserva Federal, programada para el 10 de diciembre, donde se mantienen abiertas las posibilidades de un recorte en la tasa de referencia o la decisión de mantenerla estable.
Durante la jornada, se publicó el indicador ISM manufacturero, que permaneció por noveno mes consecutivo en zona de contracción. Aunque se esperaba un retroceso más marcado en el subíndice de precios, este frenó una racha de cuatro meses a la baja, lo que añadió presión a los mercados. De manera paralela, los principales índices accionarios de Estados Unidos y otros referentes internacionales mostraron pérdidas, destacando la caída del Nasdaq de 0.38 por ciento y del S&P 500 de 0.53 por ciento, luego de siete meses consecutivos de avances. Empresas tecnológicas como Google, Meta Platforms y Broadcom encabezaron las bajas, en un contexto de toma de utilidades.
El mercado también observó una corrección en las criptomonedas, donde el bitcóin retrocedió cerca de 6 por ciento y se colocó en torno a los 86 mil 700 dólares. Asimismo, emisoras del sector salud enfrentaron un entorno más restrictivo ante nuevas disposiciones regulatorias para la aprobación de tratamientos, lo que impactó sus valuaciones.
Los inversionistas se mantuvieron atentos a la intervención del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en un panel del Hoover Institution. Además, se esperan los próximos reportes del ISM de servicios y datos rezagados por el cierre parcial del gobierno estadunidense, lo que podría influir en la decisión del banco central. Con base en la información disponible, los mercados anticipan una baja en la tasa clave, aunque persiste la cautela debido a las valoraciones elevadas del sector tecnológico y de los activos digitales.
En el mercado local, el Índice de Precios y Cotizaciones retrocedió 0.07 por ciento para cerrar en 63 mil 551.13 puntos. Trece de las 35 emisoras que integran el principal indicador bursátil del país terminaron en terreno positivo, destacando los avances de Peñoles, Kimberly-Clark y Alfa. En contraste, América Móvil, Bolsa Mexicana de Valores y Gruma encabezaron los retrocesos.
Los precios internacionales del petróleo avanzaron ante la creciente tensión política entre Estados Unidos y Venezuela. El Brent para entrega en febrero cerró en 63.17 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió a 59.32 dólares. Durante el fin de semana, la OPEP+ confirmó que mantendrá la pausa en los incrementos de producción con el propósito de estabilizar el mercado y evitar nuevas caídas en las cotizaciones.
A lo largo del día, la volatilidad global y las expectativas monetarias influyeron en el comportamiento del peso mexicano, que continúa reflejando los movimientos internacionales y la anticipación de los mercados en torno a la política económica de Estados Unidos. En este contexto, la evolución del peso mexicano en los próximos días dependerá de los datos que se publiquen antes de la decisión final de la Fed.
Deprecia peso mexicano al iniciar diciembre pese a retroceso del dólar
CIUDAD DE MÉXICO.- El peso mexicano registró un arranque de diciembre con ligera inestabilidad financiera, luego de cerrar la primera jornada del mes con una depreciación moderada frente al dólar. De acuerdo con cifras del mercado interbancario, la divisa nacional concluyó el lunes en 18.3103 pesos por unidad, después de haber alcanzado su mejor nivel desde julio de 2024 en la sesión previa. Esta variación, aunque marginal, reflejó el comportamiento mixto de varias monedas emergentes frente al billete verde.
A pesar de que el índice DXY, que monitorea el desempeño del dólar frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocedió 0.06 por ciento hasta ubicarse en 99.35 puntos, el peso mexicano no logró capitalizar esa baja. El debilitamiento de la moneda estadunidense se relacionó con la expectativa generada en los mercados ante la próxima reunión de la Reserva Federal, programada para el 10 de diciembre, donde se mantienen abiertas las posibilidades de un recorte en la tasa de referencia o la decisión de mantenerla estable.
Durante la jornada, se publicó el indicador ISM manufacturero, que permaneció por noveno mes consecutivo en zona de contracción. Aunque se esperaba un retroceso más marcado en el subíndice de precios, este frenó una racha de cuatro meses a la baja, lo que añadió presión a los mercados. De manera paralela, los principales índices accionarios de Estados Unidos y otros referentes internacionales mostraron pérdidas, destacando la caída del Nasdaq de 0.38 por ciento y del S&P 500 de 0.53 por ciento, luego de siete meses consecutivos de avances. Empresas tecnológicas como Google, Meta Platforms y Broadcom encabezaron las bajas, en un contexto de toma de utilidades.
El mercado también observó una corrección en las criptomonedas, donde el bitcóin retrocedió cerca de 6 por ciento y se colocó en torno a los 86 mil 700 dólares. Asimismo, emisoras del sector salud enfrentaron un entorno más restrictivo ante nuevas disposiciones regulatorias para la aprobación de tratamientos, lo que impactó sus valuaciones.
Los inversionistas se mantuvieron atentos a la intervención del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en un panel del Hoover Institution. Además, se esperan los próximos reportes del ISM de servicios y datos rezagados por el cierre parcial del gobierno estadunidense, lo que podría influir en la decisión del banco central. Con base en la información disponible, los mercados anticipan una baja en la tasa clave, aunque persiste la cautela debido a las valoraciones elevadas del sector tecnológico y de los activos digitales.
En el mercado local, el Índice de Precios y Cotizaciones retrocedió 0.07 por ciento para cerrar en 63 mil 551.13 puntos. Trece de las 35 emisoras que integran el principal indicador bursátil del país terminaron en terreno positivo, destacando los avances de Peñoles, Kimberly-Clark y Alfa. En contraste, América Móvil, Bolsa Mexicana de Valores y Gruma encabezaron los retrocesos.
Los precios internacionales del petróleo avanzaron ante la creciente tensión política entre Estados Unidos y Venezuela. El Brent para entrega en febrero cerró en 63.17 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió a 59.32 dólares. Durante el fin de semana, la OPEP+ confirmó que mantendrá la pausa en los incrementos de producción con el propósito de estabilizar el mercado y evitar nuevas caídas en las cotizaciones.
A lo largo del día, la volatilidad global y las expectativas monetarias influyeron en el comportamiento del peso mexicano, que continúa reflejando los movimientos internacionales y la anticipación de los mercados en torno a la política económica de Estados Unidos. En este contexto, la evolución del peso mexicano en los próximos días dependerá de los datos que se publiquen antes de la decisión final de la Fed.