Protesta en centro de ICE; manifestantes cumplen seis días en huelga de hambre en Nueva Jersey
Nueva Jersey – Estados Unidos – La tensión continúa escalando frente al centro de detención migratoria Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, donde cientos de inmigrantes cumplen ya seis días consecutivos en huelga de hambre y laboral para denunciar las condiciones en las que permanecen recluidos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La protesta comenzó luego de que alrededor de 300 personas detenidas denunciaran supuestos malos tratos, alimentos en mal estado, falta de atención médica adecuada, hacinamiento y retrasos en sus procesos migratorios. Los migrantes también exigieron la liberación de personas consideradas vulnerables, entre ellas adultos mayores, enfermos y jóvenes.
Delaney Hall, considerado el centro de detención migratoria más grande de la costa este de Estados Unidos, tiene capacidad para más de mil personas y es operado por la empresa privada GEO Group bajo contrato federal.
Durante los últimos días, el recinto ha sido rodeado por manifestantes, activistas, familiares de detenidos y legisladores que exigen transparencia y mejores condiciones para los internos.
La situación se agravó debido a diversos enfrentamientos registrados entre agentes de ICE y manifestantes que intentaron impedir el traslado de algunos detenidos identificados como líderes de la huelga.
Testigos denunciaron el uso de gas pimienta, empujones y tácticas de dispersión por parte de las autoridades migratorias. Incluso, algunos reportes señalan que agentes federales utilizaron vehículos tácticos para controlar las protestas en los alrededores del complejo.
Entre los casos que más indignación han provocado se encuentra el de Martín Soto, un migrante peruano señalado por activistas como uno de los impulsores de la protesta interna. Su esposa, Gabriela Soto, ha encabezado vigilias y protestas afuera del centro, denunciando que su esposo fue detenido arbitrariamente y trasladado sin información clara sobre su situación legal.
La huelga también ha provocado reacciones políticas.
El senador demócrata Andy Kim, junto con otros legisladores federales, ingresó recientemente a Delaney Hall para supervisar las condiciones del lugar. Tras la visita, aseguró haber escuchado testimonios preocupantes sobre falta de alimentos, atención médica deficiente y separación familiar. Posteriormente, pidió el cierre inmediato del centro de detención.
Asimismo, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, reiteró su rechazo a los centros privados de detención migratoria y expresó su respaldo a las demandas de organizaciones civiles que exigen clausurar Delaney Hall.
Pese a las denuncias, el Departamento de Seguridad Nacional y ICE han negado públicamente que exista una huelga de hambre dentro del recinto y sostienen que las instalaciones cumplen con los estándares federales de bienestar y atención médica.
Protesta en centro de ICE; manifestantes cumplen seis días en huelga de hambre en Nueva Jersey
Nueva Jersey – Estados Unidos – La tensión continúa escalando frente al centro de detención migratoria Delaney Hall, en Newark, Nueva Jersey, donde cientos de inmigrantes cumplen ya seis días consecutivos en huelga de hambre y laboral para denunciar las condiciones en las que permanecen recluidos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
La protesta comenzó luego de que alrededor de 300 personas detenidas denunciaran supuestos malos tratos, alimentos en mal estado, falta de atención médica adecuada, hacinamiento y retrasos en sus procesos migratorios. Los migrantes también exigieron la liberación de personas consideradas vulnerables, entre ellas adultos mayores, enfermos y jóvenes.
Delaney Hall, considerado el centro de detención migratoria más grande de la costa este de Estados Unidos, tiene capacidad para más de mil personas y es operado por la empresa privada GEO Group bajo contrato federal.
Durante los últimos días, el recinto ha sido rodeado por manifestantes, activistas, familiares de detenidos y legisladores que exigen transparencia y mejores condiciones para los internos.
La situación se agravó debido a diversos enfrentamientos registrados entre agentes de ICE y manifestantes que intentaron impedir el traslado de algunos detenidos identificados como líderes de la huelga.
Testigos denunciaron el uso de gas pimienta, empujones y tácticas de dispersión por parte de las autoridades migratorias. Incluso, algunos reportes señalan que agentes federales utilizaron vehículos tácticos para controlar las protestas en los alrededores del complejo.
Entre los casos que más indignación han provocado se encuentra el de Martín Soto, un migrante peruano señalado por activistas como uno de los impulsores de la protesta interna. Su esposa, Gabriela Soto, ha encabezado vigilias y protestas afuera del centro, denunciando que su esposo fue detenido arbitrariamente y trasladado sin información clara sobre su situación legal.
La huelga también ha provocado reacciones políticas.
El senador demócrata Andy Kim, junto con otros legisladores federales, ingresó recientemente a Delaney Hall para supervisar las condiciones del lugar. Tras la visita, aseguró haber escuchado testimonios preocupantes sobre falta de alimentos, atención médica deficiente y separación familiar. Posteriormente, pidió el cierre inmediato del centro de detención.
Asimismo, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, reiteró su rechazo a los centros privados de detención migratoria y expresó su respaldo a las demandas de organizaciones civiles que exigen clausurar Delaney Hall.
Pese a las denuncias, el Departamento de Seguridad Nacional y ICE han negado públicamente que exista una huelga de hambre dentro del recinto y sostienen que las instalaciones cumplen con los estándares federales de bienestar y atención médica.