Aprueba Diputados reforma laboral de Milei entre protestas y paro nacional en Argentina
Buenos Aires.- En medio de un clima de alta tensión política y social, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei con 135 votos a favor y 115 en contra, tras un debate que se prolongó hasta la madrugada y que estuvo acompañado por un paro nacional y cacerolazos en distintos puntos de Buenos Aires. El proyecto aún deberá ser discutido y votado en el Senado para su eventual promulgación.
La sesión estuvo marcada por fuertes acusaciones de la oposición sobre presuntas negociaciones políticas para asegurar apoyos legislativos, lo que generó fracturas internas en sectores del peronismo. Militantes y dirigentes reclamaron sanciones contra gobernadores y legisladores que respaldaron la iniciativa oficialista, en un contexto en el que el movimiento atraviesa un momento de reacomodo político.
Las centrales sindicales, encabezadas por la Confederación General del Trabajo (CGT), advirtieron que el plan de lucha escalará tras la votación, con la posibilidad de un paro de 36 horas y nuevas movilizaciones. La protesta social acompañó el debate parlamentario con manifestaciones y cacerolazos, reflejando el rechazo de amplios sectores laborales y sindicales a los cambios propuestos.
Entre los puntos más controvertidos de la reforma destacan modificaciones al sistema de convenios colectivos, cambios en la Ley de Asociaciones Sindicales y restricciones al derecho de huelga en servicios públicos. Además, se plantea la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar despidos mediante aportaciones de los trabajadores, así como la reducción de indemnizaciones y la implementación de un banco de horas que permitiría flexibilizar el pago de horas extras.
El proyecto también contempla la derogación de estatutos profesionales y ajustes presupuestales a organismos culturales como el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), lo que ha generado críticas desde sectores artísticos y académicos. Analistas locales advierten que la reforma implica un giro profundo en el modelo laboral argentino y podría aumentar la precarización del empleo.
En paralelo al debate legislativo, el cierre de la fábrica de neumáticos FATE —que dejaría sin empleo a cerca de mil trabajadores— se convirtió en símbolo del malestar social y del temor a un proceso de desindustrialización. Organizaciones sindicales y sociales han comenzado a articular acciones de resistencia mientras la iniciativa avanza hacia su última instancia parlamentaria.
La jornada estuvo además marcada por un incidente en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional Argentina, donde una explosión provocó tres heridos leves y la evacuación preventiva de más de 300 personas, hecho que incrementó la tensión en la capital. Con la votación en el Senado prevista para finales de febrero, el debate sobre la reforma laboral se perfila como uno de los principales focos de confrontación política y social en Argentina.
Aprueba Diputados reforma laboral de Milei entre protestas y paro nacional en Argentina
Buenos Aires.- En medio de un clima de alta tensión política y social, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei con 135 votos a favor y 115 en contra, tras un debate que se prolongó hasta la madrugada y que estuvo acompañado por un paro nacional y cacerolazos en distintos puntos de Buenos Aires. El proyecto aún deberá ser discutido y votado en el Senado para su eventual promulgación.
La sesión estuvo marcada por fuertes acusaciones de la oposición sobre presuntas negociaciones políticas para asegurar apoyos legislativos, lo que generó fracturas internas en sectores del peronismo. Militantes y dirigentes reclamaron sanciones contra gobernadores y legisladores que respaldaron la iniciativa oficialista, en un contexto en el que el movimiento atraviesa un momento de reacomodo político.
Las centrales sindicales, encabezadas por la Confederación General del Trabajo (CGT), advirtieron que el plan de lucha escalará tras la votación, con la posibilidad de un paro de 36 horas y nuevas movilizaciones. La protesta social acompañó el debate parlamentario con manifestaciones y cacerolazos, reflejando el rechazo de amplios sectores laborales y sindicales a los cambios propuestos.
Entre los puntos más controvertidos de la reforma destacan modificaciones al sistema de convenios colectivos, cambios en la Ley de Asociaciones Sindicales y restricciones al derecho de huelga en servicios públicos. Además, se plantea la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar despidos mediante aportaciones de los trabajadores, así como la reducción de indemnizaciones y la implementación de un banco de horas que permitiría flexibilizar el pago de horas extras.
El proyecto también contempla la derogación de estatutos profesionales y ajustes presupuestales a organismos culturales como el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), lo que ha generado críticas desde sectores artísticos y académicos. Analistas locales advierten que la reforma implica un giro profundo en el modelo laboral argentino y podría aumentar la precarización del empleo.
En paralelo al debate legislativo, el cierre de la fábrica de neumáticos FATE —que dejaría sin empleo a cerca de mil trabajadores— se convirtió en símbolo del malestar social y del temor a un proceso de desindustrialización. Organizaciones sindicales y sociales han comenzado a articular acciones de resistencia mientras la iniciativa avanza hacia su última instancia parlamentaria.
La jornada estuvo además marcada por un incidente en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional Argentina, donde una explosión provocó tres heridos leves y la evacuación preventiva de más de 300 personas, hecho que incrementó la tensión en la capital. Con la votación en el Senado prevista para finales de febrero, el debate sobre la reforma laboral se perfila como uno de los principales focos de confrontación política y social en Argentina.