Salud Casa por Casa supera 27 millones de consultas; México prepara 12 mil 750 nuevos consultorios
Ciudad de México – El Gobierno de México presentó este martes un nuevo balance del programa Salud Casa por Casa, estrategia mediante la cual personal médico y de enfermería brinda atención directamente en los domicilios de personas adultas mayores y personas con discapacidad beneficiarias de las Pensiones para el Bienestar. De acuerdo con la actualización presentada por la Secretaría de Bienestar, el programa ya superó 27 millones de consultas médicas domiciliarias gratuitas y ha alcanzado alrededor de 10 millones de hogares en el país.
La estrategia comenzó sus visitas en junio de 2025 y cuenta con aproximadamente 20 mil profesionales de la salud. Su objetivo no se limita a realizar una consulta aislada, sino establecer seguimiento periódico, detectar enfermedades y, cuando las condiciones del paciente lo requieren, canalizarlo a las instituciones públicas de salud correspondientes. En agosto, el Gobierno federal reportaba 24.8 millones de consultas, 17.1 millones de pruebas de glucosa, colesterol y triglicéridos y 818 mil 869 personas referidas al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y servicios médicos de Pemex.
El esquema contempla distintos tipos de atención. A las personas que no presentan enfermedades se les proporciona información preventiva; quienes requieren seguimiento reciben control médico; las personas en condición de postración son visitadas periódicamente y quienes presentan descontrol o sospecha de enfermedades crónicas pueden ser canalizados para una valoración más especializada.
La detección y seguimiento de padecimientos crónicos constituye uno de los componentes centrales del programa. Entre las enfermedades identificadas se encuentra la diabetes mellitus, una de las principales causas de atención y seguimiento dentro de la población objetivo. Cuando una persona necesita servicios que no pueden resolverse durante la visita domiciliaria, el personal puede establecer la vinculación con clínicas u hospitales de la red pública.
Consultorios SUS: atención sin importar la derechohabiencia
Paralelamente, el Gobierno federal avanza en la creación del Servicio Universal de Salud (SUS), que contempla poner en operación 12 mil 750 consultorios de atención primaria en enero de 2027, distribuidos en las 24 entidades donde actualmente opera el IMSS-Bienestar. La finalidad es ampliar la capacidad de primer nivel y acercar los servicios médicos a las comunidades.
El director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, explicó que los nuevos Consultorios SUS funcionarán bajo un Modelo de Atención Homologado y tendrán como principio fundamental el “cero rechazo”. Esto significa que una persona podrá acudir a estos puntos de atención independientemente de si cuenta con derechohabiencia del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o Pemex.
La regla no implica que todos los padecimientos deban resolverse en el consultorio. El propósito es que cada paciente sea recibido, valorado y orientado y, cuando requiera servicios de mayor complejidad, sea referido de manera segura a otra unidad de la red pública.
La estrategia busca enfrentar uno de los principales problemas históricos del sistema sanitario mexicano: la fragmentación entre instituciones. Bajo el nuevo modelo, el lugar donde una persona se encuentre o la institución a la que esté afiliada dejaría de ser un obstáculo para recibir atención primaria.
Una red que busca sumar hasta 50 millones de consultas al año
El subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes informó que actualmente las instituciones participantes proporcionan cerca de 200 millones de consultas de primer nivel cada año. La estimación oficial es que los nuevos Consultorios SUS permitan incorporar aproximadamente 50 millones de consultas adicionales anuales.
Los consultorios deberán contar con criterios homologados de infraestructura, mobiliario, equipamiento y conectividad. También tendrán personal médico, de enfermería y auxiliar, de acuerdo con las necesidades de cada comunidad. En las zonas rurales se contempla aprovechar casas de salud y otros espacios para garantizar cercanía, mientras que en las ciudades se pretende ampliar la capacidad de atención existente.
El ISSSTE participará con 500 consultorios, destinados tanto a la atención de padecimientos frecuentes como al seguimiento de enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas diabetes, hipertensión y obesidad.
La estrategia también contempla herramientas tecnológicas para facilitar la atención remota cuando sea necesario y conectar los puntos de atención con el resto de la red sanitaria.
Comunidades participarán en la adecuación de los espacios
La puesta en marcha de los consultorios incluye un componente comunitario. El Gobierno federal estableció que los Comités de Salud para el Bienestar participarán en la habilitación de los espacios y recibirán recursos para realizar las adecuaciones necesarias. El decreto presidencial que creó el esquema estableció que estos comités comenzarían a integrarse desde el 14 de septiembre de 2026.
Las obras previstas corresponden principalmente a adecuaciones para que los espacios puedan funcionar como puntos de atención primaria. El modelo retoma mecanismos de participación comunitaria utilizados en programas como La Clínica es Nuestra.
Además de la infraestructura, uno de los retos será contar con el personal suficiente. El Gobierno federal abrió una convocatoria para incorporar médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud que operarán los nuevos consultorios. La meta es que las unidades estén listas para comenzar operaciones en enero de 2027.
De esta manera, Salud Casa por Casa y los Consultorios SUS forman parte de una misma estrategia de ampliación de la atención primaria: el primero lleva servicios directamente a los hogares de una población prioritaria, mientras que el segundo busca establecer una red de puntos de atención a los que pueda acudir cualquier persona, sin importar su institución de derechohabiencia.
El desafío inmediato será convertir las metas anunciadas en unidades efectivamente operativas, con infraestructura, personal, medicamentos, equipamiento y mecanismos de referencia suficientes para sostener el principio de atención universal.
Salud Casa por Casa supera 27 millones de consultas; México prepara 12 mil 750 nuevos consultorios
Ciudad de México – El Gobierno de México presentó este martes un nuevo balance del programa Salud Casa por Casa, estrategia mediante la cual personal médico y de enfermería brinda atención directamente en los domicilios de personas adultas mayores y personas con discapacidad beneficiarias de las Pensiones para el Bienestar. De acuerdo con la actualización presentada por la Secretaría de Bienestar, el programa ya superó 27 millones de consultas médicas domiciliarias gratuitas y ha alcanzado alrededor de 10 millones de hogares en el país.
La estrategia comenzó sus visitas en junio de 2025 y cuenta con aproximadamente 20 mil profesionales de la salud. Su objetivo no se limita a realizar una consulta aislada, sino establecer seguimiento periódico, detectar enfermedades y, cuando las condiciones del paciente lo requieren, canalizarlo a las instituciones públicas de salud correspondientes. En agosto, el Gobierno federal reportaba 24.8 millones de consultas, 17.1 millones de pruebas de glucosa, colesterol y triglicéridos y 818 mil 869 personas referidas al IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y servicios médicos de Pemex.
El esquema contempla distintos tipos de atención. A las personas que no presentan enfermedades se les proporciona información preventiva; quienes requieren seguimiento reciben control médico; las personas en condición de postración son visitadas periódicamente y quienes presentan descontrol o sospecha de enfermedades crónicas pueden ser canalizados para una valoración más especializada.
La detección y seguimiento de padecimientos crónicos constituye uno de los componentes centrales del programa. Entre las enfermedades identificadas se encuentra la diabetes mellitus, una de las principales causas de atención y seguimiento dentro de la población objetivo. Cuando una persona necesita servicios que no pueden resolverse durante la visita domiciliaria, el personal puede establecer la vinculación con clínicas u hospitales de la red pública.
Consultorios SUS: atención sin importar la derechohabiencia
Paralelamente, el Gobierno federal avanza en la creación del Servicio Universal de Salud (SUS), que contempla poner en operación 12 mil 750 consultorios de atención primaria en enero de 2027, distribuidos en las 24 entidades donde actualmente opera el IMSS-Bienestar. La finalidad es ampliar la capacidad de primer nivel y acercar los servicios médicos a las comunidades.
El director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, explicó que los nuevos Consultorios SUS funcionarán bajo un Modelo de Atención Homologado y tendrán como principio fundamental el “cero rechazo”. Esto significa que una persona podrá acudir a estos puntos de atención independientemente de si cuenta con derechohabiencia del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o Pemex.
La regla no implica que todos los padecimientos deban resolverse en el consultorio. El propósito es que cada paciente sea recibido, valorado y orientado y, cuando requiera servicios de mayor complejidad, sea referido de manera segura a otra unidad de la red pública.
La estrategia busca enfrentar uno de los principales problemas históricos del sistema sanitario mexicano: la fragmentación entre instituciones. Bajo el nuevo modelo, el lugar donde una persona se encuentre o la institución a la que esté afiliada dejaría de ser un obstáculo para recibir atención primaria.
Una red que busca sumar hasta 50 millones de consultas al año
El subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes informó que actualmente las instituciones participantes proporcionan cerca de 200 millones de consultas de primer nivel cada año. La estimación oficial es que los nuevos Consultorios SUS permitan incorporar aproximadamente 50 millones de consultas adicionales anuales.
Los consultorios deberán contar con criterios homologados de infraestructura, mobiliario, equipamiento y conectividad. También tendrán personal médico, de enfermería y auxiliar, de acuerdo con las necesidades de cada comunidad. En las zonas rurales se contempla aprovechar casas de salud y otros espacios para garantizar cercanía, mientras que en las ciudades se pretende ampliar la capacidad de atención existente.
El ISSSTE participará con 500 consultorios, destinados tanto a la atención de padecimientos frecuentes como al seguimiento de enfermedades crónicas no transmisibles, entre ellas diabetes, hipertensión y obesidad.
La estrategia también contempla herramientas tecnológicas para facilitar la atención remota cuando sea necesario y conectar los puntos de atención con el resto de la red sanitaria.
Comunidades participarán en la adecuación de los espacios
La puesta en marcha de los consultorios incluye un componente comunitario. El Gobierno federal estableció que los Comités de Salud para el Bienestar participarán en la habilitación de los espacios y recibirán recursos para realizar las adecuaciones necesarias. El decreto presidencial que creó el esquema estableció que estos comités comenzarían a integrarse desde el 14 de septiembre de 2026.
Las obras previstas corresponden principalmente a adecuaciones para que los espacios puedan funcionar como puntos de atención primaria. El modelo retoma mecanismos de participación comunitaria utilizados en programas como La Clínica es Nuestra.
Además de la infraestructura, uno de los retos será contar con el personal suficiente. El Gobierno federal abrió una convocatoria para incorporar médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud que operarán los nuevos consultorios. La meta es que las unidades estén listas para comenzar operaciones en enero de 2027.
De esta manera, Salud Casa por Casa y los Consultorios SUS forman parte de una misma estrategia de ampliación de la atención primaria: el primero lleva servicios directamente a los hogares de una población prioritaria, mientras que el segundo busca establecer una red de puntos de atención a los que pueda acudir cualquier persona, sin importar su institución de derechohabiencia.
El desafío inmediato será convertir las metas anunciadas en unidades efectivamente operativas, con infraestructura, personal, medicamentos, equipamiento y mecanismos de referencia suficientes para sostener el principio de atención universal.