Redirige Brasil su comercio hacia los BRICS tras nuevo golpe arancelario de Estados Unidos
Río de Janeiro.- La nueva ronda de aranceles anunciada por Estados Unidos contra productos brasileños ha generado reacciones en el sector empresarial de Brasil, donde representantes del comercio exterior consideran que la medida podría terminar favoreciendo la diversificación de mercados del país sudamericano y reforzar los lazos económicos dentro del bloque BRICS.
La decisión fue confirmada por el gobierno estadounidense tras concluir una investigación comercial realizada por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), la cual determinó la aplicación de un gravamen adicional del 25% a diversas mercancías procedentes de Brasil. La medida fue implementada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, instrumento utilizado por Washington para responder a prácticas que considera perjudiciales para sus intereses comerciales.
Ante este escenario, el presidente de la Federación de las Cámaras de Comercio Exterior de Brasil, Adair Roberto Carneiro, sostuvo que el país tiene capacidad para adaptarse al nuevo contexto y buscar alternativas para mantener el dinamismo de sus exportaciones.
“En Brasil nos organizaremos, encontraremos nuevos mercados, el gobierno federal ayudará a enfrentar esta tempestad; lo superaremos”, afirmó en declaraciones difundidas por la agencia Sputnik.
El dirigente empresarial señaló que China podría convertirse nuevamente en uno de los principales destinos para los productos brasileños afectados por las restricciones estadounidenses. Recordó que, tras la aplicación de medidas arancelarias previas por parte de la administración de Donald Trump, las exportaciones brasileñas hacia el mercado chino registraron un crecimiento significativo.
Asimismo, consideró que la coyuntura podría acelerar la consolidación económica de los BRICS, grupo integrado por economías emergentes que en los últimos años ha ampliado su influencia global.
“Los BRICS son cada vez más fuertes: China, India, Brasil y todos los miembros nuevos. Está naciendo un nuevo orden internacional por la monetización, la tasación y el equilibrio tributario en el mundo. Esto del tarifazo no será saludable para nadie, pero sobre todo para Estados Unidos, porque crea un alejamiento natural de sus socios”, advirtió.
Por su parte, el gobierno brasileño manifestó su rechazo a la medida al considerar que no existen fundamentos económicos suficientes para justificarla y que responde principalmente a factores políticos.
De acuerdo con estimaciones oficiales, aunque más de dos mil productos quedaron excluidos de la lista de aranceles, alrededor del 17% de las exportaciones brasileñas dirigidas a Estados Unidos continuarán sujetas al nuevo impuesto. El valor de esas operaciones comerciales ronda los 7 mil 400 millones de dólares anuales.
El sector agropecuario figura entre los más sensibles a la decisión. La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil estimó que cerca del 36.5% del valor de las exportaciones del agronegocio brasileño destinadas al mercado estadounidense podría verse impactado por las nuevas tarifas.
No obstante, diversos bienes agrícolas e industriales considerados estratégicos para la industria y el consumo estadounidense —entre los que destacan el café y la carne bovina— fueron finalmente excluidos de las restricciones, lo que redujo parcialmente el impacto negativo sobre el intercambio comercial entre ambas naciones.
Analistas consideran que la medida abre un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre Brasil y Estados Unidos, mientras el país sudamericano busca fortalecer su presencia en otros mercados y profundizar sus vínculos con socios estratégicos dentro del bloque BRICS.
Redirige Brasil su comercio hacia los BRICS tras nuevo golpe arancelario de Estados Unidos
Río de Janeiro.- La nueva ronda de aranceles anunciada por Estados Unidos contra productos brasileños ha generado reacciones en el sector empresarial de Brasil, donde representantes del comercio exterior consideran que la medida podría terminar favoreciendo la diversificación de mercados del país sudamericano y reforzar los lazos económicos dentro del bloque BRICS.
La decisión fue confirmada por el gobierno estadounidense tras concluir una investigación comercial realizada por la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), la cual determinó la aplicación de un gravamen adicional del 25% a diversas mercancías procedentes de Brasil. La medida fue implementada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, instrumento utilizado por Washington para responder a prácticas que considera perjudiciales para sus intereses comerciales.
Ante este escenario, el presidente de la Federación de las Cámaras de Comercio Exterior de Brasil, Adair Roberto Carneiro, sostuvo que el país tiene capacidad para adaptarse al nuevo contexto y buscar alternativas para mantener el dinamismo de sus exportaciones.
“En Brasil nos organizaremos, encontraremos nuevos mercados, el gobierno federal ayudará a enfrentar esta tempestad; lo superaremos”, afirmó en declaraciones difundidas por la agencia Sputnik.
El dirigente empresarial señaló que China podría convertirse nuevamente en uno de los principales destinos para los productos brasileños afectados por las restricciones estadounidenses. Recordó que, tras la aplicación de medidas arancelarias previas por parte de la administración de Donald Trump, las exportaciones brasileñas hacia el mercado chino registraron un crecimiento significativo.
Asimismo, consideró que la coyuntura podría acelerar la consolidación económica de los BRICS, grupo integrado por economías emergentes que en los últimos años ha ampliado su influencia global.
“Los BRICS son cada vez más fuertes: China, India, Brasil y todos los miembros nuevos. Está naciendo un nuevo orden internacional por la monetización, la tasación y el equilibrio tributario en el mundo. Esto del tarifazo no será saludable para nadie, pero sobre todo para Estados Unidos, porque crea un alejamiento natural de sus socios”, advirtió.
Por su parte, el gobierno brasileño manifestó su rechazo a la medida al considerar que no existen fundamentos económicos suficientes para justificarla y que responde principalmente a factores políticos.
De acuerdo con estimaciones oficiales, aunque más de dos mil productos quedaron excluidos de la lista de aranceles, alrededor del 17% de las exportaciones brasileñas dirigidas a Estados Unidos continuarán sujetas al nuevo impuesto. El valor de esas operaciones comerciales ronda los 7 mil 400 millones de dólares anuales.
El sector agropecuario figura entre los más sensibles a la decisión. La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil estimó que cerca del 36.5% del valor de las exportaciones del agronegocio brasileño destinadas al mercado estadounidense podría verse impactado por las nuevas tarifas.
No obstante, diversos bienes agrícolas e industriales considerados estratégicos para la industria y el consumo estadounidense —entre los que destacan el café y la carne bovina— fueron finalmente excluidos de las restricciones, lo que redujo parcialmente el impacto negativo sobre el intercambio comercial entre ambas naciones.
Analistas consideran que la medida abre un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre Brasil y Estados Unidos, mientras el país sudamericano busca fortalecer su presencia en otros mercados y profundizar sus vínculos con socios estratégicos dentro del bloque BRICS.